Desde el proceso de conquista y colonización por parte de los españoles hasta nuestros días, México ha sido visto como un territorio de explotación y extracción de recursos tanto culturales como naturales, principalmente en las comunidades indígenas que son las que sufren de una constante opresión dada la gran cantidad de recursos que poseen.
Con el paso de los años las empresas multinacionales han puesto como prioridad el buscar la gran diversidad de los conocimientos y saberes tradicionales respecto a los usos y aplicaciones de los recursos naturales, lo que implica que podrían ahorrarse años de investigación y evitar invertir fuertes cantidades de recursos económicos, ya sea para el desarrollo de cosméticos, medicinas y otros productos, todo ello bajo una visión de lucro y beneficio comercial individual.
Los conocimientos y saberes que poseen las comunidades indígenas han sido el resultado de su visión acerca del entorno en el que habitan, del conocimiento acumulado durante cientos de años desde sus ancestros y que se concreta en conocimientos en favor de una mejor calidad de vida para los habitantes de las comunidades, son saberes colectivos en beneficio de las comunidades sin que ello pase en ningún momento por el afán de lucro.
Los saberes y conocimientos tienen en la mayoría de los casos una identidad cultural que a menudo se mezcla, en una especie de sincretismo, con creencias religiosas y espirituales, por lo cual no se les puede asignar un valor monetario.
De este modo las grandes empresas transnacionales se enriquecen a costa del conocimiento y recursos de las comunidades rurales e indígenas, que contradictoriamente cada vez se encuentran en mayor pobreza y marginación pese a la riqueza de sus recursos y conocimientos, de este modo, la Biopiratería y las modalidades para proteger los conocimientos tradicionales son temas de interés y de gran importancia en la última década (Strickland, 2012).

¿QUÉ ES LA BIOPIRATERÍA?
En términos generales se refiere a aquella práctica que realiza el investigador o empresa donde utilizan de forma ilegal el conocimiento de alguna comunidad o lugar de países en desarrollo, sin tomar el consentimiento de la persona y/o comunidad que generó y dio esa información y mucho menos se da una retribución económica.
La Biopiratería realiza la explotación del conocimiento de forma industrial y/o comercial y no genera un beneficio a las comunidades, más aún en muchas ocasiones se realizan patentes de este conocimiento con lo que se privatiza lo que surgió siendo un saber colectivo y ancestral.

EL CASO DE LA NOCHEBUENA EN MÉXICO
Considerada como el símbolo mundial de la Navidad, la Flor de Nochebuena salió de territorio nacional entre 1825 y 1830 por conducto de Joel Roberts Poinsett, primer embajador de Estados Unidos en México, quien la llevó a su país para que se realizaran trabajos de mejoramiento genético. Los resultados fueron tan buenos que la planta recibió el sobrenombre de Poinsettia, en honor al nombre del diplomático estadunidense quien contaba con estudios en botánica.
En la época prehispánica los códices Florentino y Valeriano daban cuenta de la presencia de la Flor de Nochebuena en el jardín botánico de Moctezuma en Oaxtepec, lugar donde el Tlatoani disfrutaba de su belleza y la ofrecía como ofrenda a los dioses, ya que era considerada como un ente mágico, debido a que sus hojas cambian de color durante el invierno.
A pesar de su belleza, arraigo y éxito comercial, México no tiene ninguna patente de sombra (o de maceta) registrada de Flor de Nochebuena, todos los títulos de obtentor pertenecen a Holanda, Alemania, Dinamarca, Francia, Estados Unidos y Canadá que con la manipulación genética han creado a lo largo de los años alrededor de 500 variedades en colores, formas, tamaños y texturas. (Méndez, 2013).
De esta forma el país que dio a conocer al mundo la Flor de Nochebuena, que se ha convertido en símbolo universal de la Navidad y las festividades decembrinas, ha perdido el reconocimiento mundial de la flor frente a la voracidad de la comercialización de la planta en el mundo, siendo esto una agresión al patrimonio etnobiológico y cultural de nuestro país.

Itandehui Martínez Rodríguez
Estudiante de la carrera de Biología en la UNAM, prestadora de Servicio Social en InfraRural

REFERENCIAS:
Méndez, Ernesto. “La Nochebuena busca su raíz Mexicana”. Diario Excélsior, Sección Nacional, 15/12/2013, Consultado en: https://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/12/15/933859
Strickland, Vanessa Jane. “La Biopiratería, el robo de los conocimientos tradicionales y su valoración: los casos de Chiapas y Panamá”. Tesis para obtener el Título de Maestra en estudios latinoamericanos, UNAM, México, 2012, Pág. 8 y 9
https://www.ecoportal.net/temasespeciales/biodiversidad/biopirateria_en_america_latina/

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