Shahin Corona. Debido a las fuertes lluvias e inundaciones que trajo consigo el paso del huracán Willa, que tocó tierra en los límites de del norte de Nayarit y sur de Sinaloa el pasado 23 de octubre, varias comunidades de ese estado de México resultaron afectadas. Las aguas alcanzaron los tres metros de altura y la fuerza del fenómeno se llevó lo de toda una vida para las familias de estas comunidades. La falta de un política de protección civil y nuevamente las omisiones de las autoridades en turno, se transformaron en un avisos tardíos de menos de dos horas para que el río tocará las principales poblaciones; lo que contribuyó a que mucha gente lo perdiera todo. Sin tiempo suficiente para poner a salvo sus pertenencias y sin idea de la magnitud de la situación, la población rescató lo que pudo y se colocó en las zonas más altas de las casas, para tratar de tener una oportunidad frente al paso del fenómeno natural.

El norte de Nayarit y el sur de Sinaloa fueron declarados Zonas de desastres, por lo que deberían ser objeto del apoyo del Fideicomiso Fondo Nacional de Desastres (FONDEN) y ya fue solicitado por el gobernador Antonio Echeverría el 24 de octubre. Hay solicitudes por parte de la población para que a partir de la implementación de este recurso se recupere lo perdido y, sobre todo, apoyar en la pérdida de ganado, de siembras y semillas que son cuantiosas; que representa recuperar la economía de la zona.

La solidaridad del pueblo

El pasado sábado 3 de noviembre en el transcurso de la noche llegó el apoyo para las familias afectadas por las inundaciones provocadas por el desbordamiento de los ríos Acaponeta y San Pedro del Norte en Nayarit. Estos apoyos han sido organizados principalmente por familiares de personas afectadas por las inundaciones. El acopio fue dirigido a la comunidad de Agua Verde, una de las más afectadas del Norte de Nayarit.

Durante el 3 sábado, domingo 4 y lunes 5 de noviembre, se instaló un centro de entrega del acopio recabado durante 10 días en Querétaro, Jalisco, Culiacán, Mazatlán y Ciudad de México. Se entregaron colchones, paquetes de despensa, utensilios para limpiar sus casas, ropa, tenis y zapatos en buenas condiciones. Con la ayuda brindada se logró cubrir el 10% de la necesidad de colchones, pero aún hay muchas familias que no tienen un lugar donde dormir.

Se han lanzado brigadas y acopios organizados principalmente por la población Nayarita y por la población solidaria, empujada principalmente por familiares de los afectados que se encuentran en otras partes del país o fuera; son  ellos quienes mayoritariamente han difundido la situación de desastre de la zona norte de Nayarit y sur de Sinaloa, y brindado la ayuda que se necesita en las comunidades afectadas.

Sin embargo a pesar de que el apoyo ha sido fundamental y clave, el alcance de este ha sido limitado y conforme pasa el tiempo, las necesidades prioritarias de las familias van cambiando y lo más preocupante es que hay al menos 8 municipios de Nayarit declarados zonas de emergencia sanitaria. Alrededor de 180 mil personas se encuentran  viviendo entre lodo contaminado con heces fecales y animales muertos y el Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto no se ha pronunciado al respecto hasta el momento a casi un mes del desastre.

Situación actual de las comunidades afectadas

A 22 días de las inundaciones, las población ha trabajado arduamente en sacar el lodo de sus casas y rescatar algunas de sus pertenencias. El lodo ya no está en los hogares pero sigue en los patios, junto a las que fueron sus pertenencias. Los funcionarios públicos apoyaron en acciones como remoción de escombros y basura los primeros días, sin embargo al paso de las semanas hay acumulación en patios y calles de las comunidades, representando un foco de infección para las familias y un foco para la proliferación de mosquitos, que son potenciales transmisores de enfermedades como el dengue.

A pesar que la Secretaría de Salud, a través del Seguro Popular, han apoyado con unidades móviles, atendiendo enfermos, fumigando y proporcionando insumos como cal para combatir plagas y alacranes, las acciones son limitadas y de poca efectividad en el marco de una política integral de atención de la emergencia, representando sólo un paliativo. Por su parte el presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ya declaró su “apoyo a los afectados de Nayarit” manifestando que acudirá personalmente, “pero hasta la primera semana de diciembre”.

Si bien es cierto que los llamados “desastres naturales” no se pueden evitar debido a la acción de las fuerzas de la naturaleza, a pesar de que hay evidencia de que el aumento en la devastación “natural” coincide con el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero por acción de lo seres humanos sobre el ecosistema, lo que sí es posible de corregir a corto plazo es el balance destructivo si se implementan políticas de protección civil efectivas, que garanticen, por principio, la vida de la población y su patrimonio.

Es una constante que los distintos gobiernos en turno han escatimado en poner de pie políticas efectivas de prevención que permitan encabezar a la población a tener planes de riesgo y acciones preventivas ante cualquier fenómeno natural que se presente, y de esta forma mitigar sus efectos.

A las comunidades del norte de Nayarit y sur de Sinaloa les tocó enfrentarse a la ineficacia del gobierno saliente y al periodo de transición en el que el gobierno federal no tiene dinero (porque lo ha dinamitado), y el gobierno entrante tampoco. Sin embargo la solidaridad del pueblo al igual que en los sismos del 7 y 19 de septiembre, es lo que mayoritariamente ha sacado adelante a las comunidades afectadas, junto a la gran fuerza de todos los damnificados.

Lo que ahora se necesita

Las comunidades afectadas han agradecido el apoyo brindado hasta el momento, sin embargo la recuperación de las comunidades será lenta y aún se siguen necesitando artículos de herramientas para trabajar y artículos de limpieza. Se necesitan colchones, almohadas, sábanas y cobijas en buen estado.

Desde InfraRural seguimos apoyando con la difusión a familias de la comunidad de Agua Verde que continúan realizando colectas económicas para la adquisición de colchones para las personas que lo necesitan. Para apoyar esta colecta puedes depositar desde 50 pesos en la siguiente cuenta 4766 8410 7089 1992 (Banamex-Oxxo), que está puesta a disposición para recibir las aportaciones para apoyar a Nayarit. A través de nuestras redes sociales seguimos dando cuenta de la ayuda brindada con tu apoyo.

Desde infraRural agradecemos a Angelina González  y a Nictzia Corona por proporcionarnos información de la situación actual de Nayarit para la realización de esta nota.

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