El próximo 19 de Mayo se cumplen ocho meses del sismo del mes septiembre del 2017, por el cual diferentes comunidades de Morelos y Puebla, en México, resultaron altamente afectadas. InfraRural convocamos a un grupo de organizaciones y voluntarios para participar en las labores emergentes de apoyo a las comunidades afectadas.

Después de una estancia prolongada en las comunidades y un diagnóstico de las mismas, levantamos una campaña para mantener un apoyo constante y con impacto de mediano y largo plazo, en el marco de la reconstrucción de viviendas emergentes de calidad para las familias afectadas.

A finales del mes de septiembre comenzamos la campaña de recaudación de fondos para reconstruir viviendas con base en un modelo arquitectónico propuesto por la empresa Bioconstruye, con quien suscribimos un convenio de colaboración y transferencia tecnológica de este modelo de vivienda. Gracias al apoyo y solidaridad de cientos de personas, en estos ocho meses se han juntado recursos suficientes para la reconstrucción de viviendas. La comunidad que elegimos para el trabajo permanente es Alpanocan; con base en nuestro diagnóstico, fue de las comunidades más afectadas de la región, con cerca de 60% de viviendas derrumbadas o con daños estructurales.

 

A la fecha hemos levantado cuatro viviendas y beneficiando con ello a cerca de 30 personas. La última construcción  consistió en levantar  la cabina de la radio comunitaria de Alpanocan, que sufrió daños y es un espacio importante para la organización de la comunidad.

Un caso particular ha sido el levantamiento de la cuarta vivienda, la de la radio comunitaria, que comenzó a mediados del mes de marzo; ha sido un proceso largo que se ha llevado a cabo en tiempos muy espaciados, debido a que ha comenzado a escasear la ayuda y los voluntarios. Además la mayor parte de la población no han parado en la construcción de las viviendas, tratando de ponerse rápidamente de pie.

 

 

El contexto de Alpanocan ha cambiado. Afortunadamente los apoyos de organizaciones ha sido alto en la zona, sumados a los recursos limitados del FONDEN (120 mil pesos por pérdida total y 15 mil por daño parcial), ha facilitado que una parte importante de familias afectadas se encuentren en labores de construcción (1).

En el caso de las casas entregadas por InfraRural, en los monitoreos realizados en los últimas semanas hemos observado que las viviendas construidas siguen en pie y usándose. La construcción de las viviendas emergentes ha posibilitado que aquellas familias beneficiadas que comienzan a construir su hogar permanente, no se quedaran viviendo entre lonas o casas de campaña, arriesgando su salud y en detrimento de su vida económica, social y cultural, ya que en mucho casos los recursos del FONDEN no han llegado o llegaron hasta después de más de seis meses del sismo (2).

A la fecha hay todavía casos, como el de la primer familia beneficiada, en los que no hubo ningún apoyo del FONDEN, pues como ha salido publicado en múltiples medios, la repartición de recursos fue arbitraria y corrupta —hubo familias con casas que fueron perdida total a los que no se les asignó ningún recursos o solo de daño parcial, mientras que hay casos en los que la vivienda no tuvo ningún daño y se les asignó el recurso—; para finales del mes de marzo apenas una cuarta parte de las más de 500 viviendas afectadas habían sido reparadas (1; 2).

Desde InfraRural hemos caracterizado que la situaciones de vulnerabilidad y marginación que generan y potencian los daños provocados por un sismo, transcienden al ámbito de la reconstrucción de las viviendas; por ello planteamos de manera paralela un proyecto integral que permita elaborar un diagnóstico de las comunidades para contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y la reconstrucción del tejido comunitario de la población afectada por el sismo, en todos sus ámbitos. En ese sentido, y de manera paralela, es que se registró en la UNAM un servicio social con el objetivo de contribuir en la reconstrucción integral y participativa de las comunidades afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017.

Las labores del servicio social ya comenzaron. Estudiantes del área de trabajo social e Ingeniería levantan datos, realizan encuestas y entrevistas para tener un mejor conocimiento de las condiciones actuales de las comunidades. De esta forma tendremos mayor claridad para la asignación de los recursos que aún tenemos de la campaña de fondeo realizada. Así determinaremos cuál es la situación real de la comunidad a más de 8 meses del sismo. Conoceremos el porcentaje de familias beneficiadas por apoyos gubernamentales o de otras organizaciones, e identificaremos las necesidades o problemáticas sociales, culturales y técnicas que se estén enfrentando actualmente.

 

Este proceso de aplicación de métodos cualitativos y cuantitativos de campo, comenzó el 14 de Abril con el monitoreo de las casas construidas y la aplicación de encuestas y entrevistas piloto. Con base en los resultados preliminares obtenidos, los prestadores de servicio social, junto con el equipo de InfraRural, han estado elaborando en estas últimas semanas los instrumentos finales para su ejecución a partir de 5 de Mayo.

Agradecemos ampliamente el apoyo continúo que se ha brindado a la ejecución de este proyecto y nos comprometemos a seguir entregando avances de la campaña de reconstrucción.

Fuentes:

(1) https://www.proceso.com.mx/518507/investigan-bansefi-por-fraude-millonario-en-tarjetas-para-damnificados-de-sismo).

(2) https://www.animalpolitico.com/2018/03/san-antonio-alpanocan-espera-los-recursos-federales-y-estatales-prometidos-para-reconstruirse/

 

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